1. La leche materna es el mejor alimento para tu bebé. Amamantar a tu bebé es una de las mejores cosas que puedes hacer para su desarrollo. Sin embargo, amamantar no es fácil para algunas mamás. Dar el pecho a tu bebé requiere un proceso de aprendizaje que dura semanas y que en ocasiones puede ser difícil. En ese periodo pueden surgir diversos obstáculos

Mito 1: Mi bebé no está aumentando de peso y creo que es porque no come suficiente

Este es uno de los miedos más grandes de una mamá que está amamantando. Cuando das el pecho no puedes saber con exactitud la cantidad de leche que tu bebé está tomando, mientras que cuando le das un biberón tienes las medidas exactas. 

Mito 2: No tengo suficiente leche

Esta es una variante del mito anterior. Recuerda que es difícil saber la cantidad de leche que produces. En los primeros días después de dar a luz, la naturaleza te permite descansar después de tu intensa labor. En estos días no produces leche, sino calostro, una sustancia amarillenta que sale en poquita cantidad y que es justo lo que tu bebé necesita en ese momento. 

Mito 3: Mi leche no es buena

La leche materna en general, tiene la misma composición para todas las mamás. Aunque te parezca mentira, incluso en mamás que viven en países donde no pueden tener una dieta equilibrada, la composición de la leche materna es la misma, a menos que haya un problema médico. 

Mito 4: Los enojos hacen que se seque la leche

Aunque si estás nerviosa o estresada es posible que tu leche tarde un poquito más en fluir, esto no quiere decir que vayas a dejar de producir leche. Le leche no desaparece o se seca porque estés enojada o hayas tenido un disgusto. Los nervios no cambian la composición o el valor nutritivo de tu leche. 

Mito 5: Si la leche tiene un aspecto acuoso, hay que dejar de amamantar

Es cierto que la leche materna tiene un aspecto acuoso en ocasiones, pero esto es normal. Al principio de la sesión de amamantamiento la leche tiene menos grasa y por eso se ve más acuosa. Esta leche está diseñada para calmar la sed del bebé y tiene más agua y azúcar y menos grasa que la que sale después. 

Mito 6: Para producir más leche hay que comer ciertas cosas y evitar los alimentos “fríos”

Muchas culturas latinas tienen creencias relacionadas con el balance entre el ″frío″ y el ″calor″. El periodo después del nacimiento se considera un periodo caliente y por eso las mamás deben evitar los alimentos calificados como “fríos”. 

Mito 7: Si tu mamá no tenía mucha leche, tú tampoco la tendrás

Lo que determina la cantidad de leche que produces, a no ser que haya un problema médico, es la frecuencia con la que alimentas a tu bebé. Cuanto más le des el pecho, más leche producirá tu cuerpo.